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viernes, 10 de abril de 2026

DH - Capítulo 496

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Capítulo 496
Pagar (III)
Traducción y edición: Sho Hazama
Corrección: Lord
Un anciano apareció en la pantalla luminosa, con el cabello peinado de manera bastante informal. Sin embargo, los rasgos afilados y angulosos de su rostro, así como sus ojos de halcón, delataban su verdadera naturaleza. En Ciudad Dragón, prácticamente no había nadie que no reconociera a este anciano, el que controlaba una gran autoridad dentro de los Jinetes de Dragón Negro, el General Josh Morgan. - ¿Es importante? Le preguntó Helen. Se sentó en un sofá al otro lado de la pantalla luminosa. Luego, se abrió la parte delantera de la chaqueta, dejando al descubierto toda la parte superior de su cuerpo. Su piel estaba cubierta de finas gotas de sudor y la sensación de debilidad seguía extendiéndose por todo su cuerpo. Era una debilidad provocada por la cirugía sin anestesia, así como por los efectos residuales de una sobredosis de medicamentos para acelerar la maduración de los óvulos. Después de tomarse un tiempo para evaluar la situación actual de su cuerpo, Helen decidió que utilizaría un frasco de líquido de restauración genética. Podría aumentar sustancialmente las funciones de su corazón, así como aumentar un poco su potencial de habilidad, pero ella siempre se había mostrado reacia a utilizarlo. Aunque hasta ahora no se habían descubierto efectos secundarios con su uso, Helen siempre se había mostrado escéptica sobre si era uno de los principales culpables del colapso genético humano. Sin embargo, en ese momento, Helen decidió utilizarlo una vez. Después de sufrir repetidas extracciones de óvulos, su cuerpo ya había entrado en un estado extremadamente peligroso e inestable. Sacó una jeringa especial y se la clavó en el pecho. La aguja entró entre sus costillas, insertando el líquido de recuperación en las proximidades de su corazón. Helen continuó tratándose así misma frente a la pantalla luminosa, ya que la transmisión de vídeo era unidireccional. Ella podía ver al General Morgan, pero él solo podía oír su voz. Cuando escuchó la respuesta de Helen, el general Morgan mostró un raro momento de silencio antes de tomar una decisión y preguntar. - Helen, ¿esos 3 terminaron haciéndote algo? - Imposible. Siguen siendo demasiado inferiores. Le respondió Helen sin rodeos. El General de la pantalla luminosa sacó un cigarro, pero no estaba cortado de forma muy ordenada, lo que demostraba que no había prestado mucha atención a este proceso. Después de encender el cigarro, Morgan dijo. - Aun así, enviaré a dos personas para que te ayuden. Sé que eres bastante inteligente, pero la inteligencia no puede resolver todos los problemas. Aunque Lynch tampoco está mal, su fuerza sigue siendo un poco débil. En cuanto a esos 3... El general dio una profunda calada al cigarro y las brasas titilantes hicieron que su rostro cambiara entre la luz y la oscuridad. Tras una breve pausa, dijo con indiferencia. - Dejaremos este asunto así. Haré que Lanaxis me dé una explicación satisfactoria. - ¿Desea entrar en guerra con la Emperatriz Araña? Le preguntó Helen con cierto tono burlón. En ese momento, el líquido recuperador se estaba moviendo lentamente hacia su pecho. Luego, se desplazó con bastante fuerza hacia su corazón. Esto le causaría un dolor considerable y haría que su rostro palideciera aún más. Sin embargo, Morgan no podía ver estas cosas. - No es que no podamos. No se pueden violar los intereses fundamentales de todos. Dijo el general con calma, como si su oponente fuera un don nadie. - Entonces, después de que se unan para acabar con la emperatriz, ¿qué utilizarán para defenderse de Bevulas? El viejo Morgan se rio y dijo. - ¿Bevulas? No es alguien con ambiciones descabelladas. Para él, hay muchas cosas más importantes que el poder. Sin embargo, en este momento, no tiene otra opción. Aunque no tenga interés en ciertas áreas, aquellos que se han unido a él lo instarán a adquirirlas. - Bevulas o la Emperatriz Araña... No me gusta ninguno de los 2, ni me interesa la batalla entre ellos. Sin embargo, quiero recordarte que pronto Bevulas obtendrá muchos usuarios de habilidades de alto nivel, suficientes para inclinar la balanza de la guerra. - ¿Ah, sí? Entonces eso significa que se debe haber logrado algún tipo de avance en el Proyecto “Apóstol”. ¿Podría ser que Connor ya haya creado un “apóstol”? Al general Morgan claramente no le importaba mucho esto, y tampoco parecía tener mucha confianza en Connor. - Lo que ha creado deben ser “elegidos”, y sujetos experimentales que aún son bastante deficientes. Olvídate de los apóstoles, ni siquiera puede producir elegidos completos. La creación de vida requiere suficiente imaginación, y eso es algo de lo que Connor carece claramente. Helen no parecía contenerse en absoluto en sus críticas. Morgan asintió con la cabeza en señal de acuerdo. Apagó el cigarro y levantó una taza de café antes de preguntar con naturalidad. - ¿En qué has estado ocupada últimamente? ¿Necesitas algo de mí? - Gracias, pero no es necesario. Sin embargo, si los Jinetes de Dragón Negro pueden permitirse el costo, puedo proporcionarles a todos ustedes un nuevo modelo de armas biológicas en unos meses. Sin embargo, es posible que solo haya dos, y definitivamente no serán baratas. Helen rechazó fríamente las buenas intenciones del general y luego, con su tono frío habitual al tratar asuntos comerciales empezó a negociar. Morgan estaba claramente interesado. - ¿Ah, sí? ¿Qué tipo de arma? ¿Por qué no me da más detalles? - Un arma biológica similar a la que ha creado el elegido Connor, con la diferencia de que la que yo he fabricado es un apóstol reducido. - ¿Apóstol? El general seguía tan firme como una montaña, pero el café se derramó. Sin embargo, Morgan se recuperó rápidamente. Se limpió la mancha de su uniforme militar mientras decía. - Entonces parece que hay aún más razones para que envíe a algunas personas. - Da igual, no me haré responsable de su seguridad. Después de decir esto, Helen cortó la comunicación. Se quitó la jeringa del pecho, se arregló la ropa y se dirigió a otro laboratorio.

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