Capítulo 615
El Plan (VIII)
Traducción y edición: Sho Hazama
Corrección: Lord
Corrección: Lord
Según la percepción de Su, fragmentos de energía se dispersaban continuamente desde el vacío. La vibración de alta frecuencia y baja intensidad de Madeline hacía resonar el espacio en ese momento; varias fallas espaciales ocultas aparecían y desaparecían a su alrededor. Cada vez que se abría una falla espacial, siempre se liberaba un poco de energía; una pequeña parte era absorbida por Madeline, mientras que la mayor parte se perdía en el mundo. El Cirvanas dormido también absorbía esta energía, pero en mucha menor medida que Madeline. Parte de esta energía dispersa se desplazaba hacia Su, pero cuando intentaba absorberla, terminaba con las manos vacías. Aunque extendiera la mano y entrara en contacto con esos hilos de energía, estos simplemente se rompían y se dispersaban; era imposible absorberlos. Si no hubiera activado la habilidad de Detección Transversal, ni siquiera se habría dado cuenta de que había tocado esos hilos de energía. Esta energía era demasiado débil y estaba demasiado oculta. De no ser porque vio a Madeline y a Cirvanas absorbiéndola en ese momento, ni siquiera sabría que esta energía podía utilizarse. ¿Podría ser esta la verdadera fuente de los puntos evolutivos?
Para adquirir puntos evolutivos y obtener la energía necesaria para modificar el cuerpo, tradicionalmente, el método más efectivo era luchar y alimentarse, lo cual requería el respaldo de una gran cantidad de recursos.
Después de pensarlo durante mucho tiempo, Su finalmente decidió que aún tenía que apoderarse de Tartic y del bastión de los Cruzados Sagrados, y luego usar esto para iniciar una guerra contra los Cruzados Sagrados, apoderarse de sus recursos y ocuparlos. La cooperación era imposible. Mientras tanto, aunque pudiera detectar la existencia del apóstol dentro de la falla espacial, huir tampoco era una solución real. Incluso si escapara hacia el sur a otra tierra, el apóstol lo encontraría tarde o temprano. Haber vencido a Pandora una vez no equivalía a poseer el poder para vencer al apóstol. Su creía que, mientras Madeline y él mejoraban su velocidad de vuelo, la otra parte no se quedaría de brazos cruzados.
¡El poder, el poder era el diablo, el poder lo era todo!
La sensación que el misterioso e inconmensurable apóstol le provocaba a Su era sumamente complicada. Sentía un profundo temor, pero también una emoción indescriptible, e incluso... un profundo deseo.
El problema radicaba en que tomar medidas contra los Cruzados Sagrados, ¿era realmente una buena idea? Recordó que, hacía mucho tiempo, Su había llevado a cabo una misión de asesinato; las palabras que lo hicieron reflexionar, pronunciadas por su objetivo antes de morir, ahora resonaban de nuevo en sus oídos.
- Ve al norte, busca la... Santa... Cruz... allí se encuentra... la respuesta... que estás buscando...
Esto era algo que ya había sucedido hace mucho tiempo...
Su abrió los ojos y dejó escapar un ligero suspiro. Sin embargo, justo en ese momento, ¡algo pareció pasar como un destello por su campo de visión! Fue como un rayo que atraviesa una noche oscura; ¡ese destello de luz hizo que incluso la línea de pensamiento de Su se detuviera! En ese instante, casi todas y cada una de las células de su cuerpo detuvieron su actividad, ¡y su flujo sanguíneo también se detuvo!
- ¡¿Qué pasó?!
Madeline detectó de inmediato la anomalía en Su. Detuvo las sutiles vibraciones de su cuerpo y miró a Su con gran preocupación.
- Estoy bien...
Su levantó la mano, deteniendo las preguntas de la joven. Luego respiró hondo, volvió a cerrar los ojos y comenzó a repasar sus recuerdos poco a poco.
Todo lo que acababa de suceder se recreó y se reprodujo poco a poco, como si el tiempo mismo se hubiera ralentizado. Su dejó de lado todas sus emociones y comenzó a examinar cada detalle de esas escenas. Finalmente, tras repetidas verificaciones, encontró lo que acababa de ver.
Se trataba de un barril de plástico colocado en una esquina de la habitación, de aproximadamente 30 centímetros de diámetro, con la mitad superior cortada. Aparte de la pared del barril, que tenía 2 centímetros de grosor, no había nada inusual en él. Estaba destinado a contener la basura de la habitación. Era extremadamente resistente y, al mismo tiempo, extremadamente limpio, por supuesto, según los estándares de la naturaleza salvaje. Después de haber sido frotado durante mucho tiempo, el diseño original en la superficie del barril ya había desaparecido casi por completo. Solo que, cerca del fondo del barril, aún podía ver una secuencia de más de 10 dígitos, igualmente muy desgastada. Apenas podía distinguir algunos de los caracteres.
El barril de plástico era, en realidad, muy especial, el material era bastante resistente y podía soportar todo tipo de altas temperaturas y corrosión ácida; además, era semitransparente, lo que permitía distinguir a grandes rasgos lo que se guardaba en su interior, sin que la luz lo afectara. El número de serie, en realidad, también era extremadamente común, sin ningún significado intrínseco. Sin embargo, cuando todo esto se combinaba, su significado para Su se volvía completamente diferente. De repente, una escena apareció en su mente.
Era un mundo verde. Todo lo que veía era borroso y caótico. Comprendió que eso se debía a que miraba desde el agua. Podía ver, tenía su propia conciencia, pero no podía moverse, como si su cuerpo no fuera suyo en absoluto, sino solo una conciencia aislada flotando en el agua.
Frente a él se encontraban 2 ancianos vestidos con túnicas blancas que miraban los documentos que tenían en las manos mientras lo señalaban, diciendo algo sin cesar. Aunque había una pantalla protectora sin forma pero firme entre ellos, aún podía “oír” su conversación. Sin embargo, lo extraño era que, por más que lo intentara, no podía entender lo que decían. Era un idioma del que nunca había oído hablar antes.
En ese momento, una persona vestida de manera similar pasó apresuradamente junto a los ancianos. Llevaba con cuidado un recipiente redondo; a través de las paredes del barril, pudo ver que estaba casi lleno de un líquido viscoso de color rojo sangre. En el fondo del barril circular había un número de serie. En ese instante, la mitad restante del bote de basura y el recipiente que esta persona llevaba con cuidado en sus manos se fusionaron, ¡y todos los dígitos defectuosos encontraron sus respectivas posiciones!
En ese instante, un repentino trueno retumbó, rompiendo esta escena. Su despertó de lo más profundo de su conciencia. Por fin supo qué lo había estado perturbando todo este tiempo, la escena que siempre había olvidado cada vez que despertaba de sus sueños. También supo que esto no era solo un sueño.
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